La vida de muchos de nuestros grandes maestros del siglo XX se encuentra entrelazada, formando un gran rompecabezas el cual brilla en el paisaje del arte universal, ahí donde el arcoíris permite todo tipo de nacionalidades y creencias , costumbres e historias , donde los paganos, ateos y religiosos esculpen y pintan por igual.
Kandinsky, Decrefft , Duchamp , Léger, Delaunay, Picasso, Braque, Foujita,Metzinger, Picabia, Pascin, pero también Rivera, Tamayo , Canessi, Beloff, Monasterio, Galván.
De ese universo surgió un joven artista nacido el 3 de marzo de 1907 en Cadereyta de Jiménez Nuevo León llamado según consta en actas : Federico Heraclio Cantú Garza
Un gran Mastro ( tremino acuñado en Italia solo para los verdaderamente grandes )
Hay muchas leyendas en torno él ; Una refiere al muchacho que siguió la escuela de Barbizón en Coyoacán con Alfredo Ramos Martínez, otra alude al muchacho achichincle del Diego Rivera, aquel que muele colores en el mortero.
Una mas que habla del transitar de un joven pintor “En el Paris de las entreguerras”y que vivio y convivio durante una década con los mas grandes titanes de las letras, música y el arte plástico.
Un Cantú que regreso de Paris para sumarse a la Escuela Mexicana de Pintura y que junto con un puñado de colegas expuso en todas las exposiciones nacionales se internacionales , aquellas que dejaron muy claro ante el mundo quienes somos y de donde venimos.
El mismo Mexicano que a pesar de crecer en Europa, en San Antonio Texas, vivir,casarse en Los Ángeles California y montar su atelier en New York jamás acepto renunciar a su nacionalidad .
Un joven arista que aprendió de los viejos de Montparnasse
Un Federico Cantú que finco su grandeza en monumentos, universidades, símbolos, billetes de lotería timbres y monedas, edificios públicos, sacros y privados. UnVirtuoso maestro en el manejo de buril , cincel y pincel. Que Dominaría con la misma maestría el arte de caballete y mural.
El gran maestro del Arte Sacro y Profano del arte mitológico del arte nacionalista ,del desnudo retrato
Ese gran muchacho que acudía a la Academia Colarossi y La Grande Chaumiere
Y que al igual que Don Alfonso Reyes saldría de Nuevo León para engrandecer su Nación.
Aquel Cantú que se reusara a recibir el Premio Nacional de Artes diciendo “yo no soy de esos que ruegan por una medalla , mi mejor premio es mi obra”



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